|
El reciente episodio de lluvias y temporal de nieve
ha resultado muy beneficioso para las reservas de la
Cuenca del Segura. Sin embargo, la pertinaz sequía y
el hecho de que las aguas que reciben estos días los
embalses de cabecera sean prácticamente las primeras
de importancia significativa desde el pasado mes de
abril, lleva a la Confederación Hidrográfica del
Segura (CHS) a mantener la prudencia.
|
El análisis de las precipitaciones caídas desde
mediados de diciembre 2009 hasta inicios de esta
semana que comenzó el día 11 deja un balance muy
positivo, pues a diferencia del temporal del pasado
mes de septiembre, esta vez la mayor parte de las
lluvias se han centrado en la cabecera del río
Segura.
Así, si la media de precipitaciones en todo el
territorio se ha situado en torno a los 100 litros
por metro cuadrado, esta cantidad se eleva a 200
litros e incluso 300 en la cabecera, donde también
se han producido copiosas nevadas. De este modo, los
pantanos y embalses almacenan ya
unos 394
hectómetros cúbicos.
|

Una imagen del río Segura a su paso por
el centro de la ciudad de
Orihuela (Foto: Pablo
Riquelme)
|
Destaca la Confederación Hidrográfica del Segura que
estas noticias, como ya se ha indicado, hay que
estudiarlas en el contexto de un periodo muy escaso
en cuanto a aportaciones desde el pasado mes de
abril. Buena prueba de ello es la comparación entre
las precipitaciones recogidas durante los años
hidrológicos 2008-2009 y 2009-2010.
De septiembre de 2009 a enero de 2010 han caído
128,8 litros por metro cuadrado, frente a los 154,9
litros del mismo periodo del 2008-2009, lo que
significa que la Cuenca atraviesa un año hidrológico
más seco que el anterior. De hecho, el periodo
comprendido desde el 1 de octubre de 2009 hasta hoy
ha sido el quinto menos lluvioso de los últimos diez
años. La precipitación media areal en dicho periodo
ha sido de 128,8 litros por metro cuadrado, un 17%
inferior a la del año hidrológico pasado, que fue de
154,9 litros.
En realidad, el reciente episodio de lluvias sólo ha
venido a paliar uno de los otoños más secos de los
que se tiene constancia, lo que unido a los seis
años de sequía que ya acumula la Cuenca del Segura,
lleva a la CHS a mantener las alertas y controles
que ha venido desarrollando desde el inicio de este
periodo de escasez hídrica. Hay que destacar
también, como buena noticia, que el presente año
hidrológico es más húmedo, por ahora, que la media
de los últimos cinco años (sólo 102,5 litros por
metro cuadrado) y de los últimos diez años (120,6).
Por tanto, sólo en el caso de que las
precipitaciones mantuvieran durante la próxima
primavera el mismo ritmo que están experimentando en
diciembre y enero se podría comenzar a hablar de un
cambio de ciclo.
Una estrategia de prudencia en la política de desembalses
El buen estado de las reservas, superior a las de
enero de 2009 en más de 160 hectómetros (si bien hay
que explicar que al inicio del año hidrológico, en
octubre, ya había 110 hectómetros más que en el
mismo mes del año anterior), también es resultado de
la política de control y uso responsable de los
recursos aplicada por la CHS. Sólo gracias a esta
estrategia de prudencia en los desembalses, se ha
logrado suministrar agua a los distintos usuarios de
la Cuenca en un periodo caracterizado por la
disminución de las aportaciones directas y
equivalente la reducción en los envíos del trasvase
Tajo-Segura. |
|